En Israel, Eurovisión no es una broma

En Israel, Eurovisión no es una broma

Detrás de Zivit Davidovitch, una serísima mujer de pelo rubio y corto, hay un ejército de soldadores bañados en chispas y humo mientras trabajan en unos asientos. “Mira, estamos soldando las gradas. No había gradas para tanto público aquí”, señala. Por “aquí” puede referirse Expo Tel Aviv, donde se encuentra ella, el discreto centro que el próximo sábado acogerá la final de Eurovisión 2019 y que hoy está ocupado por cientos de obreros afanándose por repentizar un plató de televisión a tiempo. Pero seguramente Davidovitch, productora ejecutiva de Eurovisión 2019, se esté refriendo a algo más grande: Tel Aviv, la ciudad de 52 kilómetros cuadrados que se prepara para acoger, por primera vez en su historia, el mayor evento musical de la televisión en directo de todo el mundo.

Seguir leyendo.

Article by [author-name] (c) Portada de Cultura | EL PAÍS - Read full story here.